
En 5 hectáreas de terrenos integradas a MONTEMAGNA -la primera ciudad planificada del Ecuador- y a su vez al “Montecristi Golf Club & Villas”, el reciente 16 de octubre 2025, se inauguraron las primeras instalaciones de la UNIVERSIDAD UTE, convirtiendo a Montecristi, ahora, en también una ciudad universitaria; agregándose a los varios distintivos que caracterizan a este histórico cantón manabita; menciono unos: Ser la cuna del mejor ecuatoriano de todos los tiempos, Eloy Alfaro D.; el origen del maravilloso sombrero de paja toquilla; la longevidad de sus habitantes, beneficiarios del saludable micro clima que brinda el cerrito en cuya ladera está asentada la parte céntrica de la ciudad; poseer la única cancha de golf de la provincia como parte integral de la mejor ciudadela de Manabí por su alto nivel urbanístico; entre otras favorables características.
Siendo invitado este “Contador de Historias” a esta importante inauguración, inasistí por quebrantos de salud, por ello no conozco que en los discursos propios del caso se hayan destacado a los soñadores en cuyas mentes nació la gran idea de hacer de Montecristi una ciudad universitaria, lo que hoy ya es una realidad. La prensa señala que las modernas edificaciones inauguradas en las que participaron 5 estudiantes de UTE, de los que por más de un año ya reciben clases de arquitectura en los recintos del MGC&V -lo que es muy decidor- hace conocer también de su ubicación, en el Km. 3 de la vía sin nombre que une a Montecristi con Jaramijó, misma que algunos ciudadanos, entre los que me cuento, solicitamos a la anterior administración del GAD de Montecristi, que esa importante avenida lleve el nombre de Carlos Esteban Gonzáles-Artigas Díaz, por los tantos méritos y realizaciones de diversos órdenes que ideó y materializó en beneficio de este cantón, región y provincia. Con motivo de este nuevo benéfico logro, es valedero que la actual administración acoja lo mencionado y honre a quien sobradamente se lo merece.
Esta realización universitaria nació hace una década en la mente de un quiteño que con su familia y actividades se afincó en tierras montecristenses; primero con “La Fabril” su grande y próspera industria; luego, con su residencia personal; y por fin, con las iniciativas iniciales del precedente párrafo; lo que fue correspondido en este rubro educativo/universitario, con otro artífice de la idea y la ciencia, como lo fue Santiago Gangotena y la universidad San Francisco de Quito, misma que se iba a instalar en Montecristi. La desafortunada eterna partida de ambos y también del heredero y sucesor del mismo nombre y apellido paterno, hizo que sus entendimientos no se realicen, por lo que los sucesores y administradores actuales de los bienes de Carlos Esteban González-Artigas Diaz-CEGAD y de su hijo de los mismos nombres, ambos fallecidos, materializaron sus propósitos con UTE, la alternativa que surgió y que acaba de inaugurarse en beneficio del cantón, la provincia y el país.

Una aclaración, la Universidad se llama Universidad UTE, no es ni técnica ni equinoccial.