
Melvyn O. Herrera C.
melvynherrerac@hotmail.com
Periodista – Articulista.
Estocolmo…
Entre deporte, turismo y posibles negocios he venido a parar en Estocolmo, capital de Suecia;
ciudad y caso que fue parte uno de mis aciertos, porque de un hecho delictivo aquí sucedido y
su increible evolución, conoció el mundo la existencia de lo que se denominó como “El
síndrome de Estocolmo”; por ello, creo que fui uno de los primeros en calificar así a la
incomprensible conducta politica manabita con respecto al correato; después lo hizo la opinión
pública ecuatoriana en general.
Sucedió aquí el secuestro delincuencial de la joven hija de un magnate, exigiendo su rescate;
las progresivas investigaciones del caso revelaron que la secuestrada dama había
confraternizado con sus captores de tal manera que hasta participaba en los nuevos actos
delictivos de la banda. Es decir, la víctima se unió en todo sentido a sus agresores. Los
estudiosos de diversos órdenes y ciencias tipificaron este contrasentido como arriba
menciono.
Lo traigo a colación al pisar este suelo porque como pocos viví, desde sus inicios, las
agresiones a Manabí del gobierno de la década perdida, ya que el ahora fugitivo, por tres
ocasiones -desde su candidatura- no respondió mis preguntas respecto al milenario régimen
de Zonas Francas; luego, sus compadres y equipo me aplicaron un cortez “cojudómetro” -lo
que narro en páginas y en el artículo “Nicaragua” de mi libro “INSPIRACIONES”- para luego
fracasar en la imputación delictuosa con la que intentaron clausurar ZOFRAMA, primera y
mayor Zona Franca del Ecuador, situada en Montecristi, la que mentalicé, fundé y que
entonces este “Contador de Historias” gerenciaba girando cheques de utilidades a sus
accionistas, lo que quizás no agradaba al correato.
Uno lo anterior al “corte de yuca” que la mayor operadora naviera del mundo, HUTCHINSON,
nos dio sobre el manabita puerto maritimo sito en Manta, abandonándolo porque “no hay
voluntad política”; en su medio español así me lo expresó su gerente local; y consistía entre
otros pedidos, en la reconstrución de las vías de Manta a Guayaquil y a Quevedo, lo que unido
a la dinamia de ZOFRAMA favorecerían sobremanera a nuestro natural puerto de aguas
profundas, por ende a Manabí y a Ecuador todo, convirtiéndonos en una provincia muy
importante y productiva. La contraparte, fue que el nefasto correato, en connivencia con el
alcalde J. Nebot y otras figuras guayaquileñas crearon el puerto de Posorja, en clara
imposición del “bicentralismo”.
Agréguese a lo antedicho, que en los últimos días de su régimen, el Vicepresidente y ahora
reo, Jorge Glas, firmó cientos de contratos en los que se dilapidaron los fondos de la
reconstrucción de Manabí y Esmeraldas; con lo que presente y futuro de Manabí, maliciosa y
delincuencialmente, fueron echados al vacío. Pese a tantos graves perjuicios, de manera
incomprensible Manabí se convirtió en un bastión electoral del corrupto plan politico del
correato, mismo que unido a otros afines y ya fracasados en esta América morena, han
azolado economías y vidas de pueblos hermanos.
Quienes unicamente aplicamos “Hay que procurar el bien común”, política que nos inculcaron
nuestros mayores, por un mejor futuro de este Ecuador del alma, esperamos que Manabí ya
esté superando su tan perjudicial “Síndrome de Estocolmo”. Que ojala asi sea.
Estocolmo, mayo 12 de 2026