
Melvyn O. Herrera C.
melvynherrerac@hotmail.com
Periodista – Articulista.
Sobre la fundación de Guayaquil…
Hace varias décadas, por mi agradecimiento a la ciudad donde crecí, le pedí ayuda al geniecillo que habita en mis neuronas para que me dicte unas letras por la fundación de Guayaquil el 25 de julio de 1538; luego, mi suerte de gitano hizo que peregrine por este Ecuador del alma y buena parte del mundo, hasta que en esta caleta de pescadores hallé el puerto de mi vida. El gnomo me dictó lo que abajo reproduzco y tiempos después lo musicalizó, grabándolo en KOLD Estudios con el liderazgo de Tito Macías hijo y Abdón Muñoz; pieza que nunca llegó al acetato por distintas razones. Abajo reproduzco lo que consta en la página 41 mi libro “INSPIRACIONES”.
Aprontándonos a celebrar un año más de la fundación de Guayaquil, lo relaciono a que ahora me he unido y comento de la “minga cívica” que unos ciudadanos liderados por Manuel Gil han emprendido; es el hecho de que esta ciudad-puerto-balneario que antes fue la milenaria Jocay, ahora llamada Manta, carece del reconocimiento histórico y obvia celebración de su fundación española; por lo que estos quijotes han acudido al GAD local con un proyecto de Ordenanza basado en sus investigaciones y documentación inherente; pero han surgido cuestionamientos a este respecto, por lo que tan buena propuesta está más que demorada en su promulgación, con controversias y postergaciones, debido a que diversas personas y algunas autoridades municipales estiman prioritarias algunas verificaciones.
Volviendo al inicio, lo que titulé “De Guayaquil, enamorado…” dice así:
“¡Ciudad de los portales, Guayaquil, / de la llanura, con sus cerritos; / de las lluvias abrigadas en abril, / la de los designios infinitos…! // ¡Con la mar en dulce que es tu río, / y el remanso azul de tu Salado, / donde late este corazón mío, / de “ella”… y de ti, enamorado! // ¡Donde se unen presente y pasado, / al ritmo febril de tu esfuerzo, / donde todos logran lo anhelado, / por eso, para ti es este verso! // ¡Que te canta leal y agradecido, / absorto, y también emocionado, / por tu temple, que es el que ha podido, / vencer infortunios… que han pasado! // ¡Ahora, Guayaquil, yo te beso, / en tu frente de Perla Americana, / con respeto, amor y embeleso, / augurándote el mejor mañana!”
Finalmente: cerca del 6 de diciembre próximo, publicaré algo que en octubre del 2007 salió de mi numen, desde mi vivienda de entonces, en Punta Blanca, Jaramijó, mi homenaje a Quito, donde la Providencia me hizo ver la luz primera. También, recordando que “Madre no es la que pare, sino la que amamanta”, por ello, y porque muy agradecido estoy, aquí, a orillas del Pacífico, hace un cuarto de siglo me surgió “MANTAMOR”, una suerte de himno popular. ¡Ese título lo dice todo! Considero que no están demás estas acotaciones, por lo tan expectante que estoy, esperanzado que San Pablo de Manta por fin tenga ya su fecha de fundación. ¡Entonces le cantaré y celebraremos al respecto!; obviamente luego de que todos hagamos causa común con la existente y patriótica “minga cívica” por esta causa. Esperemos…
Manta, julio 17 de 2026