
Melvyn O. Herrera C.
melvynherrerac@hotmail.com
Periodista – Articulista.
Como las moscas…
Tal como consta en el título de esta nota, así se expresó mi acompañante respecto a la proliferación de motocicletas y otros aparatos de locomoción de dos ruedas que imprudentemente se nos cruzaban por los cuatro lados del automotor que este “Contador de Historias” conducía; a lo que acoté, que según mi criterio, su acertado comentario no solo era imputable a los mencionados, sino también a todos los otros vehículos, especialmente automóviles o coches -como se dice en España- que en los últimos años han invadido todas las calles y avenidas de nuestra nación, no diseñadas para soportar tal intenso tráfico; siendo esto más palpable en las dos grandes ciudades de nuestro Ecuador del alma, Quito y Guayaquil, también en las capitales provinciales y en puertos como Manta, donde no nos escapamos de lo que refiero, especialmente en ciertos sectores y en las llamadas “horas pico” que son el inicio y fin de las labores, coincidentes en gran parte con los horarios de las clases estudiantiles. Ahí suceden los problemas del tránsito, con los consiguientes atrasos, impaciencia y tensiones emocionales de los conductores.
A lo que precede hay que aumentar que por público conocimiento de corrupciones en los órganos rectores del tránsito en el país, se han otorgado licencias de conducir a diestra y siniestra sin la adecuada preparación de los beneficiarios respecto a las leyes y reglamentos que norman el tránsito vehicular, rigiendo y protegiendo a conductores y peatones, siendo estos últimos también parte de esta problemática por su mínima cultura al respecto, lo que aumenta los peligros e inseguridades del tránsito y movilización humana.
El gran aumento de motocicletas y vehículos de cuatro ruedas en nuestras vías, explotó en el reciente agosto cuando se vendió tal cantidad de vehículos, como nunca antes había ocurrido, atribuyéndose esto a la influencia de nuevas tecnologías motrices, es decir la existencia de vehículos eléctricos e híbridos y en su gran mayoría de origen oriental, considerándose que lo causa la palpable mejoría de aspectos económicos/financieros de nuestro país, lo que hace posible las compras-ventas y financiamientos de tal explosiva cantidad de vehículos. Resumiendo, y con pocas palabras: “Hay plata en nuestra sociedad”; no lo está diciendo este servidor, lo está mostrando la palpable realidad.
Ahora, el peso de esta problemática queda a cargo de las autoridades del tránsito nacional para normar y corregir lo pertinente, de manera que no aumenten los accidentes de tránsito, en lo que proliferan los motociclistas; también los accidentes por exceso de velocidad son una de las mayores causas de accidentes fatales en todos los vehículos de transportación terrestre. Felizmente, recién la Asamblea aprobó reformas adecuadas a esta problemática, mismas que deben implementarse para beneficio de la ciudadanía. ¡Esperemos ver sus buenos resultados!
Manta, septiembre 20 de 2026